viernes, 3 de mayo de 2013

Estudio sobre el ranelato de estroncio en osteoporosis.

http://www.elcastroarosa.com/index.php/noticias/66-novedades-medicina/235-el-ranelato-de-estroncio-incrementa-la-fuerza-y-resistencia-el-hueso.HTML

 

Publicado en folleto nº5/2012 por Laboratorios Servier.
Dr. Pedro Larrauri Puebla    COT. Hospital El Castro. Vigo / Universidad de Vigo
 
 
Resumen
Se repasan los trabajos y evidencias científicas que avalan la indicación de ranelato de estroncio (RE), especial­mente el último trabajo de Rizzoli que demuestra que con RE se consigue mayor resistencia ósea que con alen­dronato (ALN), y se expone la experiencia clínica personal con 100 pacientes.
El año 2004, Meunier publicó (New England Journal Med)} un trabajo que demostraba que las fracturas osteoporóticas vertebrales se reducían con el tratamiento con RE.
Posteriormente, Reginster publicaba (J Clin Endocrinol 2005 y Arthritis & Rheum 2008)2-5 estudios a 3 y 5 años con RE en los que se obtenían reducciones de las fracturas vertebrales y de cadera (un 43% en 5 años), demos­trando también el aumento de la densidad mineral ósea (DMO) (medida con densitometría) en todas las locali­zaciones (entre un 2% y un 3% anual), junto a una evo­lución favorable en los parámetros de formación (+) y de resorción (-) ósea, todo ello unido a un perfil de se­guridad mantenido durante los 5 años.
Roux demostró en 2008 (Ann Rheum Dis)4 que el RE era igualmente eficaz previniendo fracturas en mujeres de todas las edades, desde los 50 años hasta más de 80, sin importar los factores de riesgo al inicio (como DMO, fracturas previas, índice de masa corporal...).
Ringe publicó en 2010 (Rheumatology Int)5 un trabajo que demostraba que con RE la reducción del riesgo absoluto de sufrir fractura de cadera era el doble que con los bis-fosfonatos más eficaces. Y ese mismo autor ha publicado (Arzneimittelforschung)6 un estudio aleatorizado en 152 hombres con osteoporosis primaria que demuestra que con RE se consiguen mejores resultados que con alen­dronate en incremento de la DMO y en reducción de las fracturas, siendo los resultados en hombres superponi-bles a los que se encuentran en mujeres.
Gracias a ésas y a otras muchas evidencias científicas hemos podido ofrecer estos años a nuestros pacientes con osteoporosis el tratamiento con ese principio ac­tivo, el RE, que ha sido incluido en todas las Guías de Práctica Clínica en primera línea de tratamiento (GER, SNS, SECOT/GEIOS, Guía Europea de Osteoporosis In­ternational), y que para muchos, en muchos casos, es la mejor opción terapéutica.
En ese sentido, resulta muy significativo el trabajo publicado en 2011 (Osteoporosis int)7 por el Profesor Rizzoli y su equipo de Ginebra (Suiza), que compara los resultados del trata­miento con ALN y con RE en mujeres osteoporóticas postmenopáusicas (estudio aleatorizado y doble ciego, con más de 40 pacientes en cada grupo, y con tratamiento durante 2 años), y que evidencia resultados muy favorables con el RE en cuanto a la microarquitectura o estructura del hueso (estudios cuantitativos con TAC de alta resolución) y a la re­sistencia biomecánica (microanálisis de elementos finitos). Por ejemplo, el grosor cortical de la tibia distal se incrementó un 6,3% con el RE, pero solo un 0,9% con el ALN.
Los marcadores de remodelado también mostraron dife­rencias significativas, disminuyendo con el ALN (que actúa como un antirresortivo frenando el remodelado óseo), mientras que con el RE aumentó la fosfatasa alcalina ósea (indicando aumento de aposición o formación ósea) y disminuyó el C-telopéptido de colágeno I sérico (serum-CTX-l), indicando disminución de la resorción, lo que ratifica el famoso efecto «dual» de RE.
Es importante destacar que en este laborioso estudio ya no se comparan tratamientos de la osteoporosis contra pla­cebo, sino ALN contra RE, y los resultados son muy claros.
Estudio clínico personal
He realizado en mi consulta el seguimiento controlado de 100 pacientes consecutivos a los que indiqué tratamiento con RE, con la pauta habitual (2 g diarios), asociado a los consejos habituales para prevención de osteoporosis (sol, ejercicio, dieta) y a un comprimido diario de calcio con vi­tamina D masticable. 98 eran mujeres y 2 varones, y su edad media fue de 72 años (rango 51-95).
La indicación del comienzo del tratamiento con RE se hizo:
>En 34 casos por haber sufrido una fractura osteoporótica (9 cadera, 7 pelvis, 10 muñeca y 8 vertebral).
>En 18 casos se inició el tratamiento a la vista de una densitometría DEXA con valores de osteoporosis (T-score >2,5).
>En 13 casos se hizo por la presencia de factores de riesgo (valorados por FRAX) y osteopenia densitométrica.
> Y en 35 casos se modificó un tratamiento previo de su osteoporosis con bisfosfonatos por intolerancia o por mala respuesta densitométrica.
A todos los pacientes se les hizo una densitometría ósea de calcáneo basal (absorciometría radiográfica simple: SXA) y entraron en un protocolo para hacer revisiones clínicas y densitométricas semestrales o anuales. Se consideró un seguimiento mínimo (hasta la última densitometría y revisión) de 18 meses, y el máximo fue de 4 años.
Resultados
>54 pacientes (54%) superaron el periodo de segui­miento mínimo tomando el tratamiento.
>28 de los 54 pacientes que siguieron el tratamiento ma­nifestaron mejoría de los síntomas dolorosos que ellos mismos atribuían al tratamiento con RE.
>La densitometría SXA mostró una media de aumento de J-score de 0,25 en 18 meses. En 17 casos el au­mento fue mayor de 0,5; en 26 casos el aumento fue entre 0,2 y 0,4; en 10 casos no hubo variación. En 1 caso disminuyó la J-score (0,2).
>4 pacientes sufrieron fracturas osteoporóticas a lo largo del seguimiento: una de muñeca, otra de codo y dos ver­tebrales (TI2 y Ll) entre los 9 y los 14 meses de iniciar el tratamiento.
Conclusiones
El 54% de los pacientes continuaron el tratamiento. La DMO mejoró en el 80% de los pacientes, mostrando una mejoría moderada (aunque el estudio no se hizo con DEXA sino con SXA). No se produjeron fracturas de ca­dera, aunque la casuística y el seguimiento no permite sacar conclusiones. Llama la atención la impresión subje­tiva de mejoría del dolor que manifiestan muchos de los pacientes tratados con RE, que en cambio nunca he re­cogido en pacientes sometidos a otros tratamientos para la osteoporosis.
El tratamiento con RE es una buena opción, equiparable o superior a otras opciones en la mayoría de las variables que se pueden ponderar y es bien tolerado. Lógicamente no produce el mismo efecto en todos los pacientes (va­riaciones genéticas, absorción...) y pienso que la medida periódica de la DMO en calcáneo (SXA) es un buen ins­trumento de control de respuesta al tratamiento, sirviendo además las revisiones periódicas para reforzar la adheren­cia al tratamiento, con el objetivo último de mejorar la re­sistencia ósea y evitar fracturas por insuficiencia.
En ese sentido, compensa invertir tiempo y esfuerzo en explicar al paciente la importancia del tratamiento cró­nico de su osteoporosis y controlar su cumplimiento.
Algunos estudios, como el reciente de Confavreux (EurJ Endocrinol)8, alertan sobre el alto índice de abandono en los tratamientos para la osteoporosis, calculado en un 65% tras un año. En nuestra experiencia el abandono fue del 46%. De ahí la importancia de explicarles bien a los pacientes las ventajas de tomarlo regular y adecuada­mente, y de controlar el seguimiento de los mismos.
El enfermo que siga de manera constante un trata­miento con RE conseguirá mayor reducción del riesgo de fractura, evitará los riesgos que aparecen con otros tratamientos a largo plazo y podrá tener el beneficio añadido del efecto analgésico, que en mi experiencia se produce en más de la mitad de los pacientes que toman ese tratamiento, efecto que ya había sido descrito en 2008 por Marquis (Osteoporos Int)9 y que Roux confirmó en 2010 (JBoneMin Res)™, en una publicación en la que tam­bién evidenciaba un menor aumento de la cifosis osteoporótica y menor disminución de la altura de las pacientes que tomaban RE.
El aumento del remodelado óseo del RE puede am­pliar las indicaciones de ese principio activo en cam­pos tan interesantes como la osteointegración de prótesis e implantes óseos y en la prevención de la artrosis (considerando que las alteraciones del hueso subcondral pueden tener más importancia patogenética en esa enfermedad que la que se pensaba).
Referencias:
1- Meunier PJ, et al. The effects of strontium ranelate on the risk of vertebral fracture in women with postmenopausal osteoporosis. N Engl J Med 2004;350:459-68. 2- Reginster JY, et al. Strontium ranelate reduces the risk of nonvertebral fractures in postmenopausal women with osteoporosis: Treatment of Peripheral Osteoporosis (TROPOS) study. J Clin Endocrinol Metab 2005;90:2816-22. Epub 2005 Feb 22. 3- Reginster JY, et al. Effects of long-term strontium ranelate treatment on the risk of nonvertebral and vertebral fractures in postmenopausal osteoporosis: Results of a five-year, randomized, placebo-controlled trial. Arthritis Rheum 2008;58:1687-95. 4- Roux C, et al. Strontium ranelate reduces the risk of vertebral fracture in young postmenopausal women with severe osteoporosis. Ann Rheum Dis 2008;67:1736-8. Epub 2008 Aug 19. 5- Ringe JD, et al. Absolute risk reduction in osteoporosis: assessing treatment efficacy by number needed to treat. Rheumatol Int 2010;30:863-9. Epub 2009 Dec 25. Review. 6- Ringe JD, et al. Efficacy of strontium ranelate on bone mineral density in men with osteoporosis. Arzneimittelforschung 2010;60:267-72. 7- Rizzoli R, et al. Effects of strontium ranelate and alendronate on bone microstructure in women with osteoporosis. Results of a 2-year study. Osteoporos Int 2012;23:305-15. Epub 2011 Sep 10. 8- Confavreux CB, et al. Persistence at 1 Year of Oral Anti-osteoporotic Drugs: a Prospective Study in a Comprehensive Health Insurance Database. Eur J Endocrinol 2012;166:735-41. Epub 2012 Jan 18. 9- Marquis P, et al. Strontium ranelate prevents quality of life impairment in post-menopausal women with established vertebral osteoporosis. Osteoporos Int 2008;19:503-10. Epub 2007 Oct 11. 10- Roux C, et al. Prospective assessment of thoracic kyphosis in postmenopausal women with osteoporosis. J Bone Miner Res 2010;25:362-8.

 

viernes, 1 de febrero de 2013


Organizando y presidiendo el VI Congreso de la Sociedad Española de Fracturas osteoporóticas en Vigo. Hotel Carrís (anexo al Palacio de Congresos). Enero de 2013.

Enlace a la noticia en Atlántico Diario de Vigo: Ver.

Texto de la noticia:
Larrauri es el presidente del sexto congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas, que se celebra desde ayer en el hotel Carrís de Vigo y en el que participan unos 120 profesionales. En el último congreso, celebrado en Barcelona, Larrauri propuso Vigo como sede de un congreso con 30 ponentes y más de 20 comunicaciones libres.

La Sociedad de Fracturas Osteoporóticas, fundada hace siete años, a diferencias de otros colectivos científicos está centrada en una enfermedad concreta y cuenta con la participación de distintos profesionales, como traumatólogos, endocrinos, ginecólogos, médicos de Primaria, geriatras, enfermeras, fisioterapeutas, entre otros.

Uno de sus objetivos es lograr que todos los profesionales asuman la importancia de esta enfermedad y tomen medidas con sus pacientes para evitar fracturas óseas. De cada cien enfermos que se rompen la cadera un 20% muere el primer año y un 30% necesitan ayuda , tienen dolor y desarrollan otras enfermedades como atrofia muscular. La osteoporosis no produce síntomas y en un 90% de los casos afecta a las mujeres, en su mayoría por la pérdida de calcio después de la menopausia. El experto señala que si se diagnostica y se trata se puede curar y evitaría numerosas fracturas. Sin embargo, muchos pacientes saben que padecen osteoporosis cuando ya han sufrido una fractura y van al traumatólogo, aunque también pueden advertir el riesgo los ginecólogos, los reumatólogos, los endocrinos, las enfermeras. “Los médicos de familia están cada vez más mentalizados, pero no tienen muchos medios, no hacen densitometrías”, afirmó. Los especialistas recomiendan a las mujeres de 60 o 70 años que consulten a su médico de cabecera para que les haga un estudio. “Me he encontrado con algunos que son impermeables, que prestan una atención mínima y le dicen al paciente que es cosa de la edad y que no hay tratamiento para la osteoporosis. No es cierto”.

La osteoporosis se combate con ejercicio, dieta de calcio, sin fumar y evitando el bajo peso, además de los tratamientos que en el 95% de los casos no producen efectos secundarios y que pueden ser de toma diaria, semanal, mensual y desde hace poco semestral o incluso una vez al año. Los últimos tratamientos serán precisamente uno de los asuntos que abordará el congreso. Otra de las novedades fue la conferencia celebrada ayer y que se abrió por primera vez al público general. En ella, el catedrático de la Universidad de Córdoba José Manuel Quesada explicó la importancia de la dieta y de la vitamina D en la osteoporosis. También se presentó un estudio sobre el manejo de la osteoporosis en Galicia y en Asturias.

viernes, 25 de enero de 2013

La osteoporosis se cura. VI Congreso SEFRAOS en Vigo. Reportaje en FARO de VIGO.

 
   Con motivo de la organización en Vigo del VI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas, SEFRAOS, me hicieron este reportaje.
   Pincha en el siguiente enlace para ver el artículo en FARO  de VIGO:
http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2013/01/24/osteoporosis-cura-medicos-les-interesa-ocuparse/745771.HTML

Pedro Larrauri -
Traumatólogo; presidente del Congreso de la Soc. Española de Fracturas Osteoporóticas

´La osteoporosis se cura, pero a muchos médicos no les interesa ocuparse de ella´

"La mayoría de las camas de urgencias de traumatología las ocupan fracturados de cadera"

24.01.2013 | 03:35
El doctor Pedro Larrauri. // Marta G. Brea El doctor Pedro Larrauri. // Marta G. Brea
 

´Más de treinta especialistas en osteoporosis participan en el VI Congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas que se celebra hoy y mañana en Vigo, un encuentro científico que pretende poner al día a los profesionales sanitarios en una enfermedad calificada por la OMS de "epidemia silenciosa" y que muchas veces se descubre cuando ha provocado una fractura. Sin embargo, esta patología, diagnosticada de forma precoz, puede curarse.
En la osteoporosis, una enfermedad que afecta a los huesos y que está provocada por la disminución de la masa ósea, están involucrados diversos factores, entre ellos el genético y la edad, que no se pueden modificar, pero también ambientales. Una dieta rica en calcio y vitamina D, y abandonar hábitos como el sedentarismo y el tabaquismo son vitales para prevenir esta patología, que solo en el área sanitaria de Vigo provoca 800 fracturas de cadera al año, según el traumatólogo vigués Pedro Larrauri, presidente del VI Congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas (SAFROS) que se celebra hoy y mañana en Vigo. Este encuentro científico incluye una conferencia abierta al público que con el título "Dieta y vitamina D en la osteoporosis" impartirá hoy (20.00 horas) en el Hotel Carrís Beiramar José Manuel Quesada, endocrinólogo de la Universidad de Córdoba.
-¿Cuántas personas tienen osteoporosis en Galicia?
-Si en España hay tres millones y medio de personas, el 90% mujeres, con osteoporosis, en Galicia estamos hablando de unas 300.000. El problema es que solo el 20% de estos enfermos están diagnosticados y tratados, porque es una enfermedad que no duele. Hace treinta años la osteoporosis no se conocía, pero hoy, gracias a los medicamentos, se puede curar, aunque muchos médicos no están interesados en ocuparse de tratar a estos enfermos y por eso muchos no están tratados. Pero si un médico le dice que la osteoporosis no tiene cura, cambie de médico.
-¿Por qué afecta más a las mujeres?
-Porque la mujer tiene menos masa ósea y también porque hay un factor hormonal. A partir de la menopausia, la mujer pierde un 2% de masa ósea cada año y algunas mujeres con menopausia precoz, hasta un 3 y un 4% al año.
-La osteoporosis afecta sobre todo a personas mayores. Si cada vez vivimos más años, ¿es presumible que cada vez haya más enfermos?
-No es cierto que todos los ancianos la tengan, pero la edad es otro factor importante, por lo que cada vez habrá más enfermos, con el gasto sanitario que esto supone. A partir de los 90 años, el 50% de las mujeres tiene osteoporosis. Por eso, la prevención es fundamental.
-¿Cómo se diagnostica?
-Primero hay que sospecharlo y diagnosticarlo, lo que no es sencillo. Podríamos hacer una biopsia del hueso, pero es una prueba muy traumática, por lo que recurrimos a los factores de riesgo. Cuando no tomamos vitamina D ni calcio, llevamos una vida sedentaria, fumamos, estamos muy delgados o sufrimos anorexia y tenemos antecedentes familiares, tenemos muchas posibilidades de sufrir osteoporosis. Una densitometría ósea da una medida bastante fiable de la cantidad de calcio que tiene el hueso. La osteoporosis lo que hace es que el hueso pierda calcio y sea muy frágil y se rompa. Cuanta más osteoporosis, más riesgo de que con una mínima caída te rompas la cadera. Un estornudo puede provocar la rotura de una costilla. Las fracturas de vértebras, muñeca y cadera son las más frecuentes y un tercio de las personas con osteoporosis que se rompen la cadera mueren o quedan discapacitadas, cuando con un diagnóstico y un tratamiento temprano se reduciría enormemente la cantidad de fracturas. Según la OMS, la osteoporosis es la epidemia silenciosa del siglo XXI porque no duele y no te das cuenta de que la sufres hasta que tienes una fractura.
-¿Cómo invertir esto?
-Nosotros apostamos por la creación de unidades de osteoporosis y vamos a reclamar que se haga una densitometría ósea a las mujeres a partir de los 45 años, al igual que se hacen mamografías. Esto puede resultar un gasto hoy, pero supondría un gran ahorro en un futuro porque los gastos sanitarios y sociales que genera una persona que se rompe la cadera son enormes. La mayoría de las camas de urgencias de traumatología las ocupan enfermos que han sufrido una fractura de cadera.
-¿Cuántas fracturas de cadera se tratan cada año en Vigo?
-La cifra aproximada de fracturas de cadera en el área sanitaria de Vigo es de 800 cada año, y además se producen unas 2.000 fracturas de muñeca al año, ambas ocasionadas en pacientes con osteoporosis. El problema de la osteoporosis es que solo el 20% de los enfermos saben que la sufren y el 50% de los pacientes abandona el tratamiento porque no se encuentran mejor. Es como el colesterol o la hipertensión, que hay que tratar porque están ahí aunque no duelan. Por ello habría que insistir en las unidades de enfermería de cabecera para hacer un seguimiento del paciente.
-¿Los productos lácteos que se comercializan como solución a la osteoporosis funcionan ?
-E l 60% del aporte de calcio de una persona adulta viene de los productos lácteos, aunque las verduras verdes, las legumbres y los cereales también lo tienen. Estos productos son un aporte de calcio, aunque no aporta más que una dieta rica en calcio y en vitamina D.
-¿Cuál es el aporte diario de calcio recomendado?
-La OMS recomienda 800 un mínimo de miligramos, que es el equivalente a un vaso de leche, una porción de queso y un yogur.

Noticias: en La Opinión de A Coruña. Ver.
En Faro Vilagarcía de Arousa, con entrevista a la enfermera de traumatología Rocío Llovo: Ver.

sábado, 19 de enero de 2013

Petición de 262 profesionales sanitarios a la Xunta de Galicia: que ofrezcan todos sus escritos y comunicaciones también en castellano.

Publicado por La Voz Libre: Ver.

Profesionales de la medicina de Galicia piden las comunicaciones en español

“Solicitamos que la Xunta de Galicia anteponga la salud pública y personal a sus ideas o proyectos lingüísticos"

LVL
lunes, 28 de diciembre de 2009, 15:35
Profesionales de la medicina de Galicia piden las comunicaciones en español
Profesionales de la medicina de Galicia piden las comunicaciones en español               
Vigo.- Doscientos sesenta y dos profesionales sanitarios gallegos han solicitado a la Cosejería de Sanidad y su servicio médico Sergas que facilite todos sus escritos, comunicaciones y campañas públicas también en castellano. En una carta enviada a la consejera Pilar Farjas Abadía estos profesionales, entre los que se encuentran principalmente médicos y miembros de la enferemería de los centros de salud y hospitales de Pontevedra y Vigo, se señala que “dado que la finalidad de todos esos escritos del Sergas debe ser contribuir a elevar el nivel de salud en nuestra comunidad, y que para su mayor eficacia debe asegurarse que la transmisión de la información se realiza de la mejor manera, y dado que hay gallegos y residentes en Galicia que no saben hablar ni leer en gallego (ni tienen obligación legal de ello), nos parece oportuno y necesario solicitar a la Xunta y al Sergas que todos esos escritos (impresos o publicados en internet) se ofrezcan siempre en las dos lenguas oficiales de nuestra comunidad, para que el ciudadano pueda escoger la que prefiera.

El escrito firmado por los profesionales de la sanidad gallega continúa: “El hecho de que la Administración no ofrezca la información en la lengua que los pacientes mejor entienden, además de restar utilidad y eficacia a la misma, es una forma de discriminación que, en el caso de la salud, puede llegar a ser grave, pues es un axioma que a mayor información, mayor probabilidad de alcanzar la salud. No parece correcto, por ejemplo, invertir millones de euros en campañas para prevenir infecciones transmisibles como el sida o la hepatitis, o embarazos no deseados, y que algunos ciudadanos puedan contagiarse o quedar embarazadas porque no leyeron el folleto que había en su centro de salud. Y no lo leen porque sólo esta escrito en gallego (hecho real constatado por muchos de nosotros)”.
La reclamación a la administración pública gallega, encabezada por el doctor Pedro María Larrauri Puebla, añade: “Denunciamos este hecho y solicitamos que la Xunta de Galicia anteponga la salud pública y personal a sus ideas o proyectos lingüísticos, y que se termine con la actual situación que está causando serios perjuicios a todos los gallegos que no dominan la lengua gallega”.

> En la imagen de arriba, Pedro Larrauri, uno de los profesionales sanitarios firmantes del escrito. Sobre estas líneas, folletos del Sergas exclusivamente escritos en gallego.

viernes, 18 de enero de 2013

El "osteoma osteoide" no es un tumor: es una fractura. Investigación.

En lugar de un tumor es una fractura  
Publicado en Faro de Vigo (15/01/2013).
Dr. Pedro M. Larrauri Puebla    (Traumatólogo y cirujano ortopédico. Hospital Perpetuo Socorro.)
Un traumatólogo vigués descubre que lo que se creía que era un tumor que aparece en los huesos, es una fractura con forma esférica. Este médico, Pedro Larrauri Puebla, ha publicado su teoría, pero encuentra resistencia a aceptarla en la comunidad científica.


“Sigue ocurriendo que los médicos creen que ya está todo descubierto y les cuesta aceptar algunos avances de la ciencia. Eso le ocurrió a Santiago Ramón y Cajal, que se desesperaba cuando a principios del siglo XX trataba de convencer a sus colegas de que era imposible que la estructura del cerebro fuera simplemente una red de fibras entrelazadas, tal como defendía el italiano Golgi y como creían en aquella época todos los científicos. Al final se impuso la realidad que había descubierto Cajal y se hizo indiscutible la existencia de las neuronas y la teoría de las interconexiones, base de toda la neurociencia moderna. Curiosamente Cajal recibió en 1906 el Premio Nobel de medicina compartido con Golgi, quien seguía diciendo que Cajal estaba equivocado”, relata.
A otro nivel, y sin que se espere de su descubrimiento repercusiones tan importantes como las del caso citado, le está pasando lo mismo a este traumatólogo vigués. Ha dedicado mucho tiempo a investigar una patología muy concreta del aparato locomotor, el osteoma osteoide, y ha llegado a la conclusión de que los médicos y los libros de medicina están equivocados.

“Todos los médicos hemos estudiado en las Facultades de Medicina que hay un tipo especial de tumor que aparece en los huesos, que causa bastante dolor y que se ve en las radiografías como un círculo descalcificado que es rodeado por hueso muy denso. El patólogo americano Jaffe lo describió en 1917 y lo llamó “osteoma osteoide”. No es muy frecuente, pero estadísticamente en el área sanitaria de Vigo se puede estimar que se diagnosticarán 5 ó 6 nuevos osteomas osteoides cada año. Es un tumor benigno conocido sobre todo por los traumatólogos, que una vez que se encuentra se suele operar y habitualmente se cura”, explica Pedro Larrauri.
–¿Qué le hizo sospechar que el osteoma osteoide no es un tumor? Ya estaban descritas muchas peculiaridades poco explicables de los osteomas osteoides, como el hecho de que nunca crecieran más de centímetro y medio de tamaño y que a veces desaparecieran con el tiempo, o que aparecieran en algunas localizaciones específicas, sobre todo en el esqueleto de las extremidades inferiores y en jóvenes varones. El año 1995 operé a un niño de 8 años que tenía un osteoma osteoide en la pierna derecha. Se curó, pero un año después vino con otro osteoma osteoide en la pierna izquierda. Ese día decidí que tenía que averiguar cómo era posible eso.
–¿Le ha llevado mucho tiempo su investigación? Me dediqué a estudiar todos los trabajos sobre osteomas osteoides publicadas en el mundo. Le robé muchas horas al sueño y tardé muchos años en conformar la nueva teoría. Hace 2 años expuse mi teoría en un congreso internacional, publiqué un libro y abrí la página web donde expongo mi trabajo. Pero todo ese esfuerzo me han servido para entender mucho mejor al hueso, entendido como un tejido vivo: su capacidad de remodelación y de reacción a los estímulos y ahora puedo aplicar mis estudios a otras muchas enfermedades, como la osteoporosis, las fracturas y los tumores óseos.
–Al final ha concluido que el osteoma osteoide no es un tumor, sino una fractura ¿cómo es posible eso? Hay un tipo de fracturas que no se producen por un golpe agudo, sino por microtraumatismos o esfuerzos repetidos que concentran su máxima energía en un punto concreto de un hueso, donde se va formando una grieta. Si el organismo, el tejido óseo, no tiene tiempo de ir reparando esa grieta y el paciente sigue realizando los entrenamientos o actividades físicas causales, la grieta aumenta y se llega a producir lo que se llama una fractura de estrés mecánico. Ese tipo de lesión es muy común en deportistas. Pues bien, si la acumulación de fuerzas incide en el mismo sitio de un hueso, en el mismo punto, la grieta aumenta no como una fractura, en un plano del espacio, que es lo más habitual, sino como una burbuja que se va hinchando y entonces los osteoblastos (que son las células óseas que se encargan de curar las fracturas) interpretan, por decirlo así, que tienen que curar esa fractura y empiezan a producir osteoide (que es el precursor no calcificado del hueso) hacia el centro de la esfera, concéntricamente, y forman lo que he comparado con una melé de rugby donde todos los deportistas están entrelazados en un círculo y empujan para adentro tratando de avanzar. Los osteoblastos de un osteoma osteoide hacen lo mismo, todos empujan hacia el centro, pero no consiguen avanzar sino que se cronifican, produciendo dolor.
–¿Hay un perfil de paciente? - Suelen ser jóvenes y deportistas, a veces con antecedentes de traumatismos, que empiezan a tener dolor en un hueso concreto, que es más intenso por las noches. Van al médico y con frecuencia no se les hace mucho caso. A veces en las radiografías no se ve nada, porque la lesión es muy pequeña. Hay enfermos que han estado 15 años sufriendo el dolor de un osteoma osteoide y no le encontraban nada, le decían que eran imaginaciones suyas y en algunos casos fueron remitidos al psiquiatra. Al final se suele encontrar el osteoma osteoide en nuevas radiografías o haciendo un TAC. Entonces el traumatólogo le dice que tiene un tumor y que hay que operarlo. Se extirpa o se quema con radiofrecuencia y se cura.
–¿Y qué aporta su teoría al manejo de los osteomas osteoides? No modifica las líneas actuales de tratamiento, pero al comprender mejor el verdadero origen de la lesión, que no es neoplásica sino traumática, ya no se le debe decir al paciente y a sus padres (porque muchas veces son niños) que tiene un tumor, que es lo que se ha hecho hasta ahora, porque realmente no es un tumor. Eso ya resta mucha angustia a la familia, pues aunque se les diga que es un tumor benigno siempre entra la duda y el miedo. Además, la nueva teoría que he desarrollado apoya el tratamiento conservador, no operar, pues algunos caso se manejan bien con un antiinflamatorio y esperando, y con el tiempo desaparecen. También se abre una nueva técnica quirúrgica que consiste en abrir la esfera del osteoma osteoide, sin tener que extirparlo completamente, y con eso se consigue que el propio hueso complete la remodelación de esa fractura de estrés esférica.
–¿Ha tenido mucha repercusión su trabajo? Cada vez son más las consultas que recibo a través de mi web y algunos pacientes han venido a Vigo a consultarme su caso. Estoy a punto de terminar la edición de la versión en inglés, que pienso será fundamental para facilitar la difusión de mis ideas. Sin embargo, siento que todavía no ha empezado a referenciarse mi trabajo en la bibliografía mundial. Pero estoy seguro de que mi teoría será aceptada, y con el tiempo la descripción del osteoma osteoide tendrá que modificarse en los libros de patología y medicina, para decir que no es un tumor sino una peculiar fractura esférica.

Portada del libro que he publicado.
REF. 

viernes, 4 de enero de 2013

Conferencia sobre OSTEOPOROSIS en el centro Social de COIA Vigo.

   El miércoles 17 de marzo de 2010  impartí una conferencia sobre "La Osteoporosis: la epidemia silenciosa", con gran afluencia e interés del público en el salón de actos del centro sociocultural de Coia.
   Os pongo el enlace a la noticia - reportaje que publicaron en el boletín digital del Centro.
   Pincha aquí para leerlo:
 
 

   Doy las gracias a los organizadores por invitarme, y al público por asistir y participar con bastantes preguntas. Siempre es un estímulo dar estas charlas, por el esfuerzo que supone actualizar los conocimientos y tratar de exponerlos con amenidad.
   Como dijo Aristóteles, las cosas que mejor sabemos son las que sabemos explicar.