lunes, 18 de enero de 2021

Idea: una sola mascarilla puede evitar el contagio entre dos persona. Y no respirar cuando se retira la mascarilla para comer o beber en bares y respaurantes.

Un paciente que tiene un restaurante se me ha quejado en la consulta de que a su gremio le limitan la actividad y el aforo, y sin embargo en los centros comerciales permiten que se junten multitudes.

Le he explicado que la gran diferencia es que, en los bares y restaurantes, al beber y al comer estamos sin la mascarilla puesta, y respiramos: y en ese momento estamos desprotegidos. El virus se contagia casi siempre por el aire, con la respiración, por las partículas o aerosoles que inhalamos y exhalamos: y cuando llevamos puesta la mascarilla impedimos o reducimos mucho el riesgo, tanto de contagiar a otros como de contagiarnos de otros, de portadores sanos que tengan el virus y no lo sepan.

Ese riesgo es mucho mayor en locales cerrados, donde los aerosoles se concentran más y no se disipan, como ocurre al aire libre (y por eso es mucho más aconsejable estar en terrazas que en interiores). Y la mayor distancia de una persona a otra también reduce el riesgo de que respiremos los aerosoles que la otra persona ha exhalado, aunque llevando mascarilla teóricamente no haría falta distancia de seguridad, porque no está claro que el virus se contagie fácilmente por otras vías.

Si dos personas no convivientes comen o beben juntas en un restaurante o bar, y en un momento determinado ambas están sin la mascarilla, si una de ellas es portador asintomático del virus, el riesgo de que contagie al otro es muy alto. Pero basta con que una de ellas lleve puesta la mascarilla para que esa mascarilla haga de barrera e impida el contagio.

Y se nos ha ocurrido que ambos comensales podrían beber o comer por turno, alternativamente, para evitar estar los dos respirando sin mascarilla a la vez; e incluso se podría aconsejar que al retirar la mascarilla para beber o para comer se aguante la respiración hasta que se vuelva a tener la mascarilla puesta. Mi paciente va a poner un letrero en su local: "No estén dos personas juntas sin mascarilla a la vez. Procuren no respirar cuando retiren la mascarilla para comer o beber. Por la salud de todos. Gracias."

Estoy seguro de que esa práctica podría reducir contagios, y ayudar a frenar la expansión de la pandemia por Covid.  

Si los comensales de una mesa son convivientes
y no están cerca de nadie más que esté comiendo,
bastaría con que el camarero llevara mascarilla.




martes, 12 de enero de 2021

Fractura de tibia y peroné en accidente de moto: tratamiento con osteosíntesis con clavo intramedular bloqueado.

Caso clínico.

Varón de 52 años que sufre accidente de moto, es trasladado a Urgencias. Presenta dolor y deformidad evidente en la pierna y tobillo derechos, con heridas erosivas. Se hacen radiografías, se coloca una férula de yeso haciendo una reducción provisional (colocando mejor el hueso fracturado) con anestesia local. Ingresa, se hacen estudios de anestesia preoperatorios, y a los tres días se opera bajo anestesia raquídea (epidural), realizándose osteosíntesis de tibia con clavo intramedular bloqueado.






La intervención consiste en abrir el tendón rotuliano de la rodilla, separarlo, perforar por arriba la tibia, introducir por dentro del hueso una varilla metálica, enhebrar la fractura y el fragmento de la tibia del tobillo (controlando con rayos X en quirófano), fresar la cavidad del hueso con una fresa metálica a motor (que va enhebrada en la varilla metálica), medir la longitud de la cavidad, introducir un clavo de osteosíntesis de la longitud y grosor adecuado al acaso, y bloquearlo después con tornillos atravesados, por arriba (cerca de la rodilla, se puso un tornillo) y por abajo (cerca del tobillo, puse dos) con ayuda de guías externas y de l aparato portátil de Rayos X en quirófano. Esos "tornillos de bloqueo" fijan el clavo a la tibia, evitando el colapso y que se produzcan rotaciones. Se comprueba que ha quedado estable con Rayos X, y se suturan las incisiones.



Imagen tomada durante la intervención:



Radiografía de control postoperatorio: 



Quince días después, el paciente ya está apoyando. 


La evolución en este caso fue muy buena.
La fractura del peroné proximal no hizo falta operarla: al reducir con el clavo de osteosíntesis la fractura de tibia, se reduce la fractura del peroné y queda estable, consolidando de forma natural. 

 Control RX a los dos meses: