martes, 25 de enero de 2022

Amputación de un dedo seis días después de sufrir un aplastamiento y operación en otro Hospital.

Caso clínico. Paciente de 30 años que, mientras trabajaba le quedó atrapado en una máquina el cuarto dedo de la mano derecha. Tuvo heridas y fractura de la falange media. Atendida en otro Hospital, se realizó osteosíntesis de la fractura con tres agujas de Kirschner y suturas de los tendones y de las heridas.

En el postoperatorio aparecieron signos de necrosis por isquemia.

El sexto día tras el accidente fue enviada por su Mutua a nuestro Hospital.

Se apreciaba necrosis subtotal establecida (gangrena) con signos de sobreinfección. Estaba tomando calmantes y antibióticos.

Se muestra radiografía y aspecto clínico:



Bajo anestesia local se realizó intervención quirúrgica de desbridamiento (limpieza y extracción de todos los tejidos necrosados) comprobándose inviabilidad del dedo desde el nivel de la fractura.

En el mismo procedimiento se realizó amputación y cierre del muñón utilizando el borde lateral externo del dedo para hacer un colgajo con el que cubrir el extremo del hueso.

Primera cura postoperatoria:



La evolución fue buena, realizó rehabilitación del dedo, y causó alta laboral a los dos meses desde el accidente, manteniendo moderado edema, rigidez y disestesia (alteración del tacto), pero con buena función para realizar actividades manuales (en panadería - pastelería).

Control Rx e imágenes de la evolución:







Se ha indicado prótesis estética. 

Comentario: en todo aplastamiento de una extremidad se debe considerar la posibilidad de lesiones de tejidos blandos (arterias y venas, piel y tejido graso subcutáneo...), que pueden no dar síntomas los primeros días pero que después pueden causar necrosis. Lo prudente es manejar la extremidad lesionada con cuidado, evitando intervenciones agresivas, con medicación corticoide antiinflamatoria, antibióticos y vendaje no compresivo con férula de reposo funcional. Se debe vigilar de cerca la evolución, y en caso de producirse necrosis se debe plantear revascularización (en este caso no era posible), desbridamiento y cobertura posterior con injertos o colgajos, o bien la amputación.