lunes, 27 de junio de 2016

Sutura del tendón del triceps braquial en un culturista. Caso clínico.

   Introducción:
   El tríceps braquial es un gran músculo situado en la cara posterior del brazo, entre el bombro y el codo. Sus tres vientres musculares (dos de los cuales -los vastos- se originan en el húmero, y el tercero -central y más largo- en la escápula) se unen en un tendón conjunto que se inserta en el extremo proximal del cúbito, en la porción que se llama olécranon (del griego ole -codo-, y cranion -cabeza-: cabeza del codo).
Sergio entrenando. Lo raro es
que no se rompa más cosas...
   La rotura del tendón del tríceps es excepcional: suele ocurrir casi siempre en la inserción del tendón en el hueso (y entonces se llama avulsión, o arrancamiento tendinoso); también puede romperse en la unión entre músculos y hueso, o en la zona media del tendón.
   Dentro de su rareza, es una lesión que ocurre con cierta frecuencia en los culturistas y en jugadores de fútbol americano.
El músculo triceps braquial (en color)
realiza la extensión activa del codo.
   La rotura se produce en la gran mayoría de los casos por un traumatismo agudo indirecto: un esfuerzo o una contracción brusca contra resistencia que supera la capacidad de anclaje de las fibras de inserción del tendón en el olécranon.
   Ese mecanismo patológico es habitual en deportistas, ocasionando roturas en otros tendones, como el de Aquiles, el extensor largo de los dedos de la mano (mallet finger), el tendón distal del bíceps braquial, el tendón del cuadriceps, el poplíteo, los flexores de los dedos...
   Cuando se produce la rotura se genera una gran inflamación en la zona, con hematoma, que se acompaña de incapacidad total para la extensión activa del codo. Sin embargo, si no se hace bien la exploración el diagnóstico puede pasar desapercibido, pues el codo se extiende pasivamente gracias a la fuerza de la gravedad. El diagnóstico clínico puede confirmarse con ecografía o Resonancia, útiles para planificar la cirugía. Las radiografías laterales pueden identificar calcificaciones indicativas de tendinitis crónica insercional.
Durante la intervención, en el Quirófano de
El Castro. Me ayuda el Dr Angel del Santo,
médico traumatólogo oriundo de Cuba.
   Las roturas o avulsiones totales deben ser reparadas quirúrgicamente. Sólo en casos especiales, en pacientes con poca actividad física o en roturas parciales, puede plantearse el tratamiento conservador (no operar).
   Las complicaciones principales del tratamiento quirúrgico son la infección y la re-rotura. Al ser una lesión poco frecuente no hay consenso sobre cuales son las mejoras técnicas quirúrgicas a emplear ni sobre los protocolos postoperatorios y de Rehabilitación. El periodo de Rehabilitación varía entre tres y seis meses, a veces más. En líneas generales suele quedar como secuela una limitación moderada de la movilidad y de la fuerza (inferior al 10%).

En el centro, Sergio F.G., triunfador en competición.
   Caso Clínico.
   Varón de 35 años, culturista de alto nivel (ganador de competiciones internacionales) y entrenador.
  En el curso de un entrenamiento comienza a notar dolor intenso en el codo derecho, acompañado de gran inflamación y falta de fuerza (con dolor al mover). Acude a Urgencias en otro Hospital (en otra ciudad) donde es diagnosticado de bursitis de codo, siendo tratado con reposo, cabestrillo, antiinflamatorios y antibióticos.
   Ante la mala evolución requiere nuevas atenciones médicas en las que no llegan a hacer el diagnóstico correcto. Ante su insistencia, le solicitan una Resonancia Magnética que aclara el problema. Acude a Consulta al Hospital El Castro ya con el diagnóstico hecho (por la RM) aunque más de tres semanas después de haber sufrido la lesión (lo que puede dificultar la cirugía debido a la retracción del músculo). Se le explica el procedimiento a seguir, se realizan análisis y estudios habituales y valoración preoperatoria y anestésica, y tres días después es operado.
Sutura tipo Bunnell del tendón del tríceps
al cúbito (túneles en el olécranon)
   Procedimiento quirúrgico.
   En fecha 3 de noviembre de 2015, bajo anestesia regional (plexo axilar y braquial MSD), se realiza abordaje por incisión longitudinal, limpieza de hematoma y fibrina, identificación del tendón roto (avulsionado totalmente del olécranon del cúbito), disección y liberación de la masa muscular retraída, y se procede a reinsertar el tendón por doble anclaje:
- un punto central tipo Bunnell anclado al cúbito mediante un arpón metálico atornillado en el centro de la zona de inserción anatómica del olécranon
- reforzado por dos suturas laterales tipo Bunnell ancladas al olécranon mediante dos túneles óseos perforados a ambos lados de la zona de anclaje.
   Se comprueba la estabilidad a la movilización pasiva, se dan puntos de refuerzo tenoperiósticos, y se cierra la herida por planos (subcutáneo y piel). Vendaje compresivo y férula de yeso.


Un momento de la intervención,
suturando el tendón.
  Evolución postoperatoria.
   Se hacen curas periódicas. Se mantiene férula y puntos 15 días, y comienza movilizaciones pasivas; a las 6 semanas empieza ejercicios de potenciación muscular, al principio estáticos y activos asistidos; a las 8 semanas empieza dinámicos concéntricos. A las 10 semanas comienza gimnasia con precaución y limitaciones (de potencia y de repeticiones), siempre progresivamente. A los cinco meses y medio causa alta de seguimiento médico, con secuelas, considerándose tanto objetiva como subjetivamente (por parte del paciente) un buen resultado.
   Evolución posterior.
   El paciente ha evolucionado muy bien como demuestra el hecho de que ha vuelto a competir:
Ver artículo donde cuenta su experiencia con la operación y su regreso "a las tarimas".

Doce días tras la operación se retiran los puntos de sutura de piel.
   Comentarios y Referencias bibliográficas.
   Todavía no se sabe si los culturistas sufren más lesiones tendinosas por el entrenamiento intenso, o si esas lesiones están propiciadas por el uso de esteroides andrógenos anabólicos. Esta problemática se discute en el artículo "El efecto de los esteroides sobre los tendones en culturistas" publicado en RealFitness el año 2013 (Ver), donde se incluye una lista de nueve fisiococulturistas tops que sufrieron  graves lesiones tendinosas durante su carrera, entre ellos Dorian Yates, seis veces ganador de Mr Olimpia (a quien una rotura del tendón del triceps le apartó definitivamente de esa carrera de triunfos).
   Algunos trabajos advierten de que las inyecciones de esteroides (por ejemplo para una bursitis de codo) pueden facilitar la rotura del tendón del triceps (Ver).
   Un trabajo publicado por N. Evans en 1998 concluía que los esteroides anabolizantes no alteran la microestructura de los tendones (Ver), por lo que el riesgo de rotura sería independiente del consumo de esteroides. No hay consenso sobre el tema.
   Hay publicaciones que defienden que la cirugía precoz es fundamental para un buen pronóstico: cuanto más tiempo pase desde la rotura hasta la operación, peor será el resultado: "Early intervention was the key to better prognosis": VER.
   Publicaciones -casos clínicos- disponibles en castellano:
   Caso clínico: Rotura traumática del tendón del tríceps en paciente culturista de 43 años. Operado (con dos arpones) e inmovilizado 4 semanas, se presta especial atención al protocolo de Rehabilitación, y al hecho de que se produjo una infección postoperatoria (lo que retrasó la recuperación 9 meses). Trabajo de la doctora Maria J. Villanueva, Fremap - Oviedo. Ref: Revista Española de Rehabilitación, 2004.
   Caso clínico: Varón de 40 años, fisioculturista consumidor de anabolizantes sistémicos. Sufrió la rotura del tendón tras una jornada de entrenamiento intensivo. Fue operado. Tuvo una buena evolución en 4 meses. Dr. A. Rullán y colaboradores, Hospital Militar. Revista argentina de traumatología, 2007 (Ver en PDF).
Imagen del artículo donde se describe la técnica quirúrgica empleada.
Se combina sutura del tendón tipo Bunnell, con hilos pasados a través de
túneles trans-óseos, y sutura a tres arpones anclados en el olécranon  (Ref.)
Radiografía del codo del paciente, donde se ve el arpón metálico
(de titanio) atornillado en el olecranon del cúbito.



domingo, 26 de junio de 2016

Fractura articular en un dedo de la mano en deportista. Caso clínico. Reducción abierta del fragmento y "sutura" transósea.


   Se presenta el caso de un paciente de 35 años que sufrió el impacto de un balón en su quinto dedo de la mano derecha. Pensó que era un esguince, pero acudió a Urgencias al día siguiente por aumento del dolor, con inflamación, hematoma, rigidez dolorosa y dolor en reposo. El médico de guardia anotó que percibía "crepitación" a la movilidad.
Radiografía lateral del dedo
 donde se observa bien la fractura.
  La radiografía dejaba muy claro el diagnóstico: fractura marginal de la falange media, en la porción volar (anterior o palmar) en contacto con la falange proximal, estando el fragmento fracturado desplazado y volteado. Se inmovilizó provisionalmente con una férula, se indicó reposo, mano en alto y analgésicos - antiinflamatorios, y fue visto pocos días después en la consulta de traumatología (le vio primero un traumatólogo generalista, que no suele operar manos, quien me lo remitió).
   La lesión era mala, de las que inicialmente parecen una tontería pero suelen dejar secuelas. Ese fragmento fracturado recibe la inserción de los fuertes ligamentos que estabilizan el dedo e impiden la hiperextensión, la llamada "placa volar", por lo que en caso de quedar destensados cabría esperar una mala evolución con rigidez e inestabilidad.
   De entrada se plantearon las dos opciones habituales: no operar u operar.
   Si no se operaba, no era factible mejorar la reducción (la colocación en su sitio originario) del fragmento fracturado mediante manipulación externa, por lo que se debería inmovilizar con una férula y esperar bastante tiempo a que el tejido fibroso que crece entre el hueso y el fragmento fracturado estabilizara la lesión. pero quedaría bastante separado de su sitio anatómico, dejando la placa volar destensada, por lo que no cumpliría su función estabilizadora y ese dedo quedaría inestable, frágil ante cualquier traumatismo, y doloroso. Y además el fragmento quedaría ocupando el espacio de flexión de la articulación, causando limitación de la movilidad. El tratamiento conservador (no operar) no parecía muy seguro, pero un especialista en mano al que consulté el caso me aconsejo no operar (como mal menor).
   La opción de operar (abrir, llegar hasta el fragmento de hueso, colocarlo en su sitio y fijarlo con un tornillo) tenía bastantes riesgos, pues el fragmento era muy pequeño y podía romperse, o no quedar bien colocado en su sitio, o se podían dañar alguna de las delicadas estructuras de esa zona anatómica (nervios, arterias, tendones, vainas y poleas de los tendones, cápsula articular, placa volar). También sabemos que incluso sin dañar esas estructuras, la propia manipulación quirúrgica de algunas zonas (como la de este caso) puede y suele provocar una reacción de fibrosis, una cicatriz interna que siempre causa rigidez: en unos pacientes mucha y en otros poca, siendo impredecible la evolución.
   Tras valorar ventajas en inconvenientes de ambas opciones, decidí operar, usando una técnica poco habitual.
   El abordaje fue por la zona volar o anterior del dedo, con incisión en uve, y tras separar los paquetes vasculo-nerviosos y los tendones flexores, identifiqué el fragmento, lo liberé y limpié de fibrina (habían pasado 10 días desde el traumatismo) y de hematoma, limpié la zona fracturada de la falange, hice dos agujeros con aguja de Kirschner a motor tanto en el hueso como en el fragmento, pasé un hilo de sutura con aguja recta por esos agujeros, recoloqué el fragmento en su lugar originario y "cosí" el fragmento, pasándo los hilos por los túneles de la falange y sacándolos a través de la piel al otro lado del dedo, y fijándolos (tras comprobar la correcta reducción: que el fragmento de hueso queda en su sitio originario) anudándolor sobre un botón (que ya viene en el kit de sutura). Los túneles en la falange se hacen desde el foco de la fractura (el sitio donde el hueso está roto), pero se deben dirigir a un lateral del dedo, no al dorso, para no atravesar al tendón extensor, lo que limitaría el movimiento del dedo. La comprobación de rayos X en quirófano fue satisfactoria, aunque realmente no hacía falta hacerla porque ya se veía reducido in situ. La operación concluyó con la sutura meticulosa de la polea (con hilo fino reabsorbible) y de la piel, y el enfermo se fue a su casa esa misma tarde (la anestesia fue solo del brazo afecto).
   Hicimos controles y curas periódicas, retire los puntos a los 10  y 14 días (mitad y mitad), estuvo inmovilizado con una férula corta 14 días y con vendaje elástico otro tanto, y a los 35 días consideré que la osteosíntesis (fijación de una fractura) realizada ya era estable, y cortando la sutura de los hilos en el botón extraje el hilo sin dificultad. Una semana más con vendaje, y comienzo de la rehabilitación.
   La evolución ha sido muy buena, con regreso progresivo al deporte (sin uso de la mano para esfuerzos ni juegos con balón, por el peligro de impacto) desde el primer mes, recuperando la movilidad y la estabilidad casi total al tercer mes.
   Esta ha sido un buen caso: fue muy bien para lo que cabría esperar. Pero  no siempre ocurre lo mismo, y tanto haciendo tratamiento conservador (no operar) como quirúrgico (operando) hay fracturas articulares de los dedos que a veces evolucionan muy mal y dejan problemas de rigidez, dolor, deformidades e inestabilidad.
Radiografía inicial donde se observa la fractura
sólo en la visión lateral (a la derecha).
Control radiográfico postoperatorio (Rx lateral).


Para entender la operación:
En negro el trazo de fractura.
En rojo, la posición de los hilos de sutura.
En azul el botón (al otro lado del dedo).


Control a los tres meses y medio.
Imágenes quirúrgicas y clínicas:
Abordaje quirúrgico por vía volar (anterior o palmar)

El fragmento fracturado se reposiciona:
ya están pasados los dos hilos a través del hueso
(sendos túneles en la falange media)

Tres días tras la intervención.
Se observa la herida suturada y el botón en el borde radial de F2
donde están atados los dos hilos que sujetan el fragmento fracturado ya reducido.

Imagen del botón. El paciente puede ducharse y hacer curas en casa.

A los 14 días se retiraron los puntos, dejando el botón.

Cinco semanas tras la operación:
dando un pequeño corte al hilo sobre el botón,
se retira toda la sutura y también el botón.
Si quieres hacer alguna pregunta o dejar un comentario, puedes hacerlo a continuación.
Un saludo.

PD: fotos del aspecto clínico y movilidad a los 4 meses y una semana de la operación:


Nota: en la articulación interfalángica distal, IFD, la más cercana a la punta del dedo,
el paciente ya tenía un engrosamiento crónico y mínima limitación de la movilidad,
secuelas de una lesión deportiva previa.



PD: Fotos de un caso similar publicado en un artículo de referencia:

domingo, 14 de febrero de 2016

¿De quién fue la culpa de la amputación de la pierna? Imágenes que valen más que muchas palabras.

   Preámbulo: resumen del proceso asistencial (con comentarios).
   El accidente fue un jueves por la tarde (en concreto el 26 de febrero de 2015). La paciente (menor de edad) fue recogida en ambulancia desde el gimnasio en donde estaba haciendo saltos mortales sin el obligatorio cuidado de ningún monitor....
   Tras pasar por el Hospital Fátima, la paciente ingresó en El Castro con diagnóstico inicial de fractura del peroné en la rodilla derecha, y se le puso una férula de yeso. Al día siguiente hicimos dos Resonancias Magnéticas (que detectaron una lesión de ligamentos muy importante y un gran hematoma, y en las que no se veía trombosis de la arteria). Por la tarde le operé la rodilla (realizando en quirófano una descompresión de musculatura y del hematoma).
   También tenía fractura parcial de la tibia y una afectación neurológica causada por estiramiento de los nervios al sufrir la caída, que le ocasionaba una parálisis y una disminución de la sensibilidad, que no precisaba tratamiento en fase aguda, que no tenía relación con la circulación, y que se mantuvieron invariables todo el tiempo.
   Tras la operación mejoró y disminuyó el dolor. A los dos días (sábado tarde) la pierna estaba perfectamente vascularizada, con color y temperatura normales, y la saturación de oxígeno en los dedos del pie (monitoreada con pulsioxímetro) era normal: 94-98%; y la paciente pasó la tarde en compañía de múltiples visitas y sin apenas dolor: todos esos datos descartan absolutamente isquemia (que es falta de llegada de sangre al pie).
   El domingo por la mañana hice la cura de la operación y detecté descenso de la saturación, y pedí un angioTAC urgente. No había datos objetivos de isquemia. La saturación se mantuvo en 84% por la mañana, llegando a 90 y 92% por la tarde. También realizamos una transfusión de sangre por la anemia causada por las fracturas y la operación.
   A las 20 horas se hizo el angioTAC que detectó trombosis de una arteria de la rodilla (la poplítea) pero buena llegada de sangre al pie por las arterias de la pierna a través de abundante circulación colateral. Al ser informado por el Radiólogo de El Castro llamé al cirujano vascular Dr Ignacio Lojo, colaborador habitual con nuestro Hospital (y probablemente el mejor cirujano vascular de Galicia), quien se hizo cargo del caso, y viendo que la situación era estacionaria y no había datos que llevaran a pensar que fuera a empeorar, me indicó que le trasladara a la paciente a su Hospital (Clínica Quirón) el día siguiente (lunes), que él la recibiría y la operaría (en principio el martes, me dijo).
   Pero el lunes por la mañana, tras organizar todo para realizar el traslado a la Clínica Quirón, se cambió el plan, y por orden de la compañía de Seguros se trasladó a la paciente a Povisa. Despedí a la paciente (y a la familia) y le dije que estuviera tranquila que le iban a hacer una operación que no tendría que tener complicaciones; la pierna seguía con buen color y temperatura, saturaciones alrededor de 92-94%, y no tenía casi dolor (que es el principal síntoma de una isquemia).
   El traslado se realizó a las 13:15 horas en ambulancia y al llegar a Povisa no le pusieron ningún calmante porque seguía sin dolor. A las 14 h le hicieron un nuevo AngioTAC (lo solicitó la médico de guardia Dra M.F. por indicación del cirujano vascular de Povisa, Dr Manuel Lores), que mostraba la misma lesión ya diagnosticada el domingo, con buena circulación colateral y permeabilidad de las tres arterias de la pierna, llegando la sangre perfectamente hasta el pie. Incluso desde el domingo al lunes las imágenes del angioTAC mostraban mejoría. Quien diga que la pierna estaba en isquemia cuando se realizó el traslado miente (y esa es la afirmación en la que se han basado para condenarme).
   A las 15:15 horas de ese lunes ese cirujano vascular empezó la operación de bypass. Usó la vena safena de la pierna derecha (lo que descarta que esa pierna tuviera necrosis). Pero hizo el bypass a la tercera porción de la arteria poplítea; no se dio cuenta de que esa porción estaba trombosada, y no corrigió su error, y al ver que no funcionaba (funcionó un minuto, pero se volvió a trombosar) repitió el bypass, pero al mimo sitio, y lógicamente sin éxito. A las 19 horas el Dr Manuel Lores terminó la operación y dijo a la familia que iba a tener que amputar la pierna salvo que ocurriera un milagro, y la razón que les dio era que "el Dr Larrauri no se dio cuenta de que la pierna llevaba cuatro días sin recibir nada de sangre, y ha sido imposible salvarla, está en situación de isquemia irreversible". Pura mentira, pura calumnia. La madre me llamó por teléfono, llorando, a las 19:15 horas.
   Conseguí hablar después con el Dr Manuel Lores, que me dijo que no sabía lo que iba a pasar pero que lo veía muy mal... Le dije que no era verdad lo que le ha dicho a la familia, pero me colgó el teléfono y ya no quiso hablar más conmigo. La paciente seguía en el quirófano y a las 19:30 horas el traumatólogo de Guardia (Dr. R. O.) realizó otra operación: la colocación de un Fijador Externo para estabilizar la rodilla fracturada. Es evidente que si la pierna estuviera necrosada (seis horas de isquemia producen necrosis, muerte de los tejidos, que es irreversible) ese traumatólogo no habría hecho esa operación.
   A las 21 h la paciente pasó al postoperatorio y a la UCI, y al despertar de la anestesia tenía muchísimo dolor en la pierna y en el pie: ese dolor era por la isquemia que se había iniciado esa tarde en el quirófano (pues allí se debió obstruir la circulación colateral, total o parcialmente): le pusieron varios calmantes y seis ampollas de morfina, que no le neutralizaban el intenso dolor que tenía, y por la mañana del martes (quinto día tras el accidente) el anestesista le tuvo que colocar en la espalda un catéter epidural para administrar analgesia. 
   El anestesista (Dr. M.R.) anotó ese día que la pierna estaba palida (no cianótica) y que se mantenía cierta sensibilidad dolorosa en el pie; además los análisis de sangre fueron normales (ya habían sido normales en El Castro): es innegable que si se hubiera tratado de una isquemia de más de seis horas la pierna estaría azul (cianósis fija sin cambios a la presión) y no tendría ya ninguna sensibilidad, y además los análisis tendrían que detectar obligatoriamente signos de necrosis muscular (elevación de potasio y creatinina entre otras cosas). Esos datos objetivos demuestran que no había una isquemia irreversible: ni siquiera parecía completa el quinto día, por lo que todavía se podía salvar... El anestesista de la UCI se dio cuenta de ello y le dijo al cirujano vascular Manuel Lores que había que hacer algo, pero ese cirujano le respondió que no se podía hacer nada porque llevaba más de 88 horas en isquemia (y así lo escribe en sus informes). Esa respuesta es absurda, pues una pierna que lleva 6 u 8 horas en isquemia produce sustancias tóxicas que pueden causar la muerte por infección o fallo renal, y debe amputarse inmediatamente. Pero nada de eso pasó. El médico de la UCI demostró su extrañeza al escribir en su informe: "Se solicita nueva valoración por parte de Cir. Vascular que desecha cualquier nueva posibilidad de revascularización". Si tuviera claro que la pierna estaba en isquemia irreversible, sin remedio, no hubiera escrito eso. Por su parte el cirujano vascular Dr Lores ni siquiera pidió un nuevo angioTAC para ver si había posibilidades de salvar la pierna o parte de ella, e indicó la amputación por encima de la rodilla para el día siguiente. Y el martes por la mañana, seis días tras el accidente, realizó la amputación.  
   Esta primera fotografía está tomada en el Quirófano de Povisa, cuatro días después del accidente, el lunes a las 19:20 h aproximadamente (esto es: seis horas tras el traslado desde El Castro hasta Povisa). Acaba de terminar de hacer la operación de bypass el cirujano vascular Manuel Lores, y va a empezar el traumatólogo de guardia de Povisa (Dr. M.O.) a colocar el Fijador Externo.
   La foto demuestra que el pie tiene buen color, le llegaba sangre (ver especialmente el primer dedo), no tiene cianosis (color azul o morado), como mucho se ve pálido (normal con las fracturas y tras 4 horas de bypass) lo que descarta totalmente que cuando llegó a Povisa seis horas antes esa pierna tuviera isquemia o cianosis. El Dr Manuel Lores afirma tajantemente lo contrario. Miente.
   Quien sepa algo de traumatología habrá detectado que la foto también delata que la pierna de la paciente se trató sin la necesaria protección: a ningún médico atento se le ocurre levantar así una pierna que tiene fracturas en la rodilla e inestabilidad ligamentosa y que además tiene una lesión vascular... Además todos los tratados de Traumatología y de Cirugía Vascular están de acuerdo en que para operar una lesión como esta primero debe colocarse el Fijador Externo y después hacerse el Bypass (para evitar que los movimientos que se hacen al poner el Fijador puedan dañar la circulación): y se hizo al revés.

   Esta segunda imagen muestra las arterias (lineas verticales en color amarillo pálido) a su paso por ambas rodillas, en el angioTAC que se hizo tras llegar a Povisa (lunes a las 14h). La rodilla derecha es la que se ve a la izquierda (como si miráramos de frente a la paciente) y la flecha roja muestra la interrupción en la segunda porción de la arteria poplítea a su paso por detrás de la rodilla derecha, por la trombosis que se produjo a consecuencia de la lesión de la capa íntima de la arteria por el traumatismos. Ese tipo de lesiones inicialmente permite el paso de sangre pero horas o días después se obstruye: y eso debió pasar el domingo por la mañana, que fue cuando bajó la saturación de oxígeno, y fue cuando pedí el angioTAC; sin embargo se ve perfectamente que la circulación se restablece más abajo, flecha amarilla, y que las arterias de la pierna llevan sangre, especialmente la principal de la pierna que se llama tibial posterior, que se ve más gruesa que la de la pierna izquierda.

   Esta es una imagen del angioTAC que se hizo el domingo en El Castro. La línea roja señala la zona donde comienza la trombosis. Se aprecia abundante circulación colateral y una buena arteria tibial posterior que llega hasta el pie. Pero el Dr Manuel Lores afirma que había isquemia completa e irreversible desde el primer momento del accidente, que la sangre no pasaba desde la obstrucción hacia el pie, y niega que hubiera ninguna circulación colateral.
   Los expertos que han comparado ambos angioTACs, el del domingo en El Castro y el del lunes en Povisa no encuentran diferencias significativas entre ambos, o incluso aprecian algo de mejoría. Se confirma que la situación era estacionaria y que tras instaurarse la trombosis la circulación no empeoró.

   Esta cuarta foto es la imagen de la pieza anatómica de las arterias de la rodilla estudiada por los patólogos tras la amputación. La flecha roja indica la zona de la sutura distal del bypass, donde el Dr Manuel Lores conectó la vena safena con la arteria poplítea: y se ve y se remarca en el informe del patólogo que esa sutura se realizó en la tercera porción de la arteria poplítea. Hasta el Dr Manuel Lores tuvo que reconocer que eso era así, que él hizo la salida del bypass a la tercera porción de la poplítea.
   Esquema de la lesión: trombosis (coágulo intraarterial) en el final de la 2ª porción y en toda la tercera porción de la arteria poplítea. Se ven las tres porciones de la arteria poplítea y las arteria de la pierna, Tibial Anterior (TA), Tronco Tibio-Peroneo (TTP), Peronea (P) y Tibial Posterior (TP).
   Este que está aquí arriba es el esquema del bypass o puente venoso que hizo el Dr Manuel Lores, cirujano vascular que trabajaba en Povisa (se jubiló un mes después de su grandiosa actuación y calumnia), con la vena safena (en azul). Los bypass se hacen para puentear una lesión arterial, y la salida del bypass tiene que hacerse siempre más allá de la obstrucción, en una zona sana de la arteria. Y en este caso no se hizo así, porque la tercera porción de la arteria poplítea estaba trombosada. Los peritos (incluso de la acusación) afirmaron que si se hacía la salida de un bypass a una zona trombosada el bypass no funcionaría.
   El Cirujano Vascular Dr Manuel Lojo afirmó que no tenía sentido repetir el bypass al mismo sitio, y explicó cómo tendría que haberse hecho: suturando el final de la safena más abajo, más distal, a una zona arterial sana, mejor al comienzo del TTP (que estaba muy cerca, a unos dos centímetros de distancia de donde se hizo).

   El cirujano vascular de Povisa Dr Manuel Lores se equivocó desde el principio: se confundió en el diagnóstico (pensó que era una sección aguda de la arteria poplítea, pero era una trombosis secundaria a una lesión de la íntima, que afectaba a la tercera porción de esa arteria), no leyó los informes médicos que le enviamos ni vio las imágenes de los angioTACs (lo reconoció en el Juicio), hizo al by pass a la tercera porción de la poplítea que estaba trombosada, y no se dio cuenta de su error, y después, para tratar de quedar libre de toda sospecha, me acusó a mí de ser el culpable de la amputación, y mintió y falsifico datos en sus informes médicos.
   Escribió sus informes después de la operación, y ya los hizo falseando la realidad para encubrirse y culparme a mi: escribió que la paciente había tenido mucho dolor en El Castro desde el comienzo por la isquemia, pero eso es mentira y se prueba con las hojas donde se registra la administración de calmantes, que eran cada día menos; afirma también -mintiendo- que la pierna al llegar a Povisa estaba azulada (subcianótica) pero eso es mentira y se descarta viendo la foto tomada seis horas antes. Afirma también que no había circulación colateral, pero viendo las imágenes de los angioTACs se ve que si había y mucha. Afirma que la pierna estaba fría, pero nunca estuvo fría en El Castro (todas las enfermeras y yo lo controlamos y lo afirmamos) y además si la sangre circulaba por la pierna (como demuestran la pulsioximetrías y las imágenes de los angioTACs, al ser la sangre un liquido caliente, la pierna tenía que estar caliente, a la misma temperatura corporal (porque si la sangre se detiene la piel se pone fía, a la temperatura ambiente y es muy fácil detectarlo, como cuando tocas a un muerto).
   El Dr Manuel Lores también entra en contradicción consigo mismo al afirmar que la pierna ya estaba necrosada tras 80 horas de isquemia, y sin embargo usó la vena safena de esa misma pierna para hacer el bypass: todos los tratados de cirugía vascular afirman que para operar una isquemia prolongada que empieza a afectar la viabilidad de los tejidos hay que usar la vena safena de la otra pierna para hacer el bypass. El Dr Lores ni se lo planteó porque vio que la pierna estaba bien: no había isquemia ni necrosis.
   También incurre en incongruencia el Dr Manuel Lores al afirmar que la causa del fracaso del bypass fue "debido al espasmo severo irreversible de la arteria poplítea y de los troncos distales2 (arterias de la pierna) "secundarios al tiempo transcurrido de 88 horas de isquemia aguda". La arteria poplítea no tenía espasmo sino trombosis, y los troncos distales se ven con buen calibre en los angioTACs, y el radiólogo de Povisa afirma que son permeables, esto es, que circula la sangre por ellos, como se puede comprobar en el siguiente texto:

   La imagen anterior es la del informe del Radiólogo de Povisa (Dr F.J. Taboas) del angioTAC del lunes a las 14 h, antes de la operación. Queda muy claro (y además se ve en la primera imagen) que había una trombosis de toda la tercera porción de la poplítea, hasta su final donde se bifurca. Textualmente escribió en su informe: "Oclusión de la Arteria poplítea derecha en su tercera porción recanalizando en el extremo distal de la poplítea previo a la salida de la Tibial Anterior". Ni siquiera habla de que estuviera afectada la segunda porción: eso fue un añadido del Dr. Manuel Lores


   Como es fácil de comprobar el Dr Manuel Lores mintió escribiendo en su informe: "Se realiza AngioTAC de MMII que demuestra oclusión completa de arteria poplítea derecha en 2ª y 3ª porción proximal, recanalizando en 3ª porción distal" (la negrita es mía: lo remarco en amarillo en la foto del texto de su informe). Si la realidad fuera como el Dr Lores escribe, el bypass hubiera funcionado: pero la verdad indiscutible es que toda la tercera porción de la poplítea estaba trombosada, y él pretendió ocultarlo, mintiendo.
   Esta es una foto de una parte del contenido del informe médico pericial que hizo un amigo del Dr Manuel Lores, el cirujano vascular Dr Ignacio García. Se puede comprobar que manipula lo que realmente dijo el radiólogo Dr Francisco Javier Taboas Paz, al que cita en el párrafo y afirma que firmó ese informe, cuando realmente ha cambiado lo que ese Radiólogo escribió, para tratar de defender que la tercera porción distal de la arteria poplítea estaba recanalizada y sana, cuando no era así. Es prácticamente imposible que ese cambio haya sido un error casual.
   El juzgado pidió a un traumatólogo y a un cirujano vascular que hicieran informes periciales para el caso. Los dos especialistas se eligieron por sorteo entre médicos del Sergas. El traumatólogo Dr. José L. de la Torre hizo un informe exponiendo que no apreciaba ningún error en mis actuaciones médicas, y que si se produjo la amputación fue por complicaciones del proceso traumático que ocasionó una trombosis que no se pudo resolver (pues no siempre en medicina las operaciones salen bien).
Pero el Cirujano Vascular, el Dr Ignacio García, que trabajaba en Ourense (de donde había venido el Dr Manuel Lores a Vigo, y además los cirujanos vasculares de Galicia son pocos y se conocen todos y se supone amistad entre ellos), defendió el diagnóstico del Dr Manuel Lores de isquemia irreversible en el momento del traslado, y trató de encubrir el grave error del Dr Manuel Lores que causó la isquemia falsificando el informe del Radiólogo de Povisa.

   Cuando alguien comete un crimen, la mejor defensa que tiene es acusar a otro, ponerle el arma asesina en sus manos, y asegurar que vio como lo hacía, falsificando pruebas... Algo parecido es lo que hizo el Dr Manuel Lores.
   Espero que la justicia se de cuenta y juzguen y condenen por su error y por su maldad a ese cirujano vascular, que se jubiló un mes después de operar a la paciente.
   Yo actué con la máxima atención y todos mis conocimientos en este caso, correctamente, no cometí ningún error. Y si volviera para atrás lo único que no haría sería enviar a la paciente a Povisa. Aunque la hubiera enviado antes, si el Dr Manuel Lores la hubiera operado haciendo la misma operación que hizo, habría tenido que amputar. Y estoy seguro de que si la hubiera operado el Dr Ignacio Lojo o cualquier otro cirujano vascular medianamente competente, la pierna no habría entrado en isquemia y no se habría tenido que amputar.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Enlace a página didáctica de Anatomía del Miembro Superior

Hola a todos: he encontrado esta página que os recomiendo para estudiar el miembro superior.
Difícilmente superable!
El enlace va a la primera página, y a la derecha de esa página encontraréis unas pestañas para ir viendo todo el tema. Animo!
http://www.myanatomy.tuars.com/miembro%20superior.HTML

Anatomía del Esternón y de sus articulaciones con los Cartílagos Costales.

He encontrado esta página que describe muy bien (y de forma amena) el esternón y las uniones de los cartílagos en la parte anterior del tórax.
Os la recomiendo:
http://myanatomy.tuars.com/huesos-torax.html

martes, 9 de septiembre de 2014

Bienvenida a los alumnos de primero (septiembre de 2014), y APUNTES !!!

Hola a todos.
Ha sido un placer tener hoy la primera clase con vosotros, aunque yo estuviera con la resaca de una jaqueca (del árabe "sa-quica", media cabeza) o lo que es lo mismo, de una migraña (del griego y del latín, "hemi-crania", media cabeza: enfermedad caracterizada por crisis episódicas de cefalea (dolor de cabeza) en un lado de la misma).

Los apuntes están editados y publicados en septiembre del año pasado. Este año serán los mismos. Por si no los encontrais en el archivo del Blog, os pongo los enlaces desde aquí.
Enlace a los apuntes. primera parte: Pincha aquí: Enlace.
Enlace a la segunda parte (M.S., esto es = Miembro Superior) (No confundir con brazo) (¿Cuantos huesos tiene mi brazo derecho? Sólo uno): Pincha aquí: Enlace.
Enlace a la tercera parte (M.I.): y que cuando os den un muslo de pollo decid que no os engañen, que es una pierna): Pincha aquí: Enlace.

Que Hipócrates, padre de la medicina científica, os acompañe en vuestro nuevo viaje.

PD ¿ya se te ha olvidado lo que es el olécranon? No te preocupes... todavía.
Hasta el lunes. Chao.

viernes, 11 de julio de 2014

Reivindicando estudios superiores de Medicina en Vigo.

Publicado en FARO de VIGO (VER)

Reivindicando estudios superiores de Medicina en Vigo

08.07.2014 | 04:20

Ayer estuve en Santiago, en la Facultad de Medicina, participando en una jornada de formación sobre accidentes de tráfico organizada por el Foro Inade. En una pared del pasillo, antes de llegar al Aula Castelao, pude ver la orla de la promoción 2007-2013: los últimos alumnos licenciados. Bajo la foto de cada uno de ellos figuraba su nombre, y también dónde vivían. Me entretuve un rato para comprobar que de un total de 294 nuevos médicos unos 110 habrían tenido muchas más facilidades, por cercanía, para estudiar en Vigo en vez de en Santiago: pude contar 20 alumnos de Vigo, 12 de Pontevedra ciudad, y otros 20 de la zona sur de la provincia de Pontevedra (incluidos 3 tudenses, 3 baioneses, 2 gondomareños, un nigranense, dos cangueses, un moañés, dos porriñeses, y otros de Bueu, Cañiza?); aparte de estos figuraban 25 alumnos de Ourense y alrededores, y 33 alumnos de diversas localidades de Portugal (por un acuerdo con nuestro País vecino, tienen una cuota de plazas reservadas): 110 personas en total, a los que Vigo les queda mucho más cerca que Santiago.
En líneas generales, los seis años de la carrera Medicina se dividen en dos ciclos: los tres primeros años son de asignaturas básicas: anatomía, bioquímica, farmacología, microbiología, etc. Y de cuarto curso hasta sexto los estudios son más prácticos que teóricos, y se realizan en los hospitales Universitarios (en Galicia sobre todo en Santiago de Compostela: muy pocos estudiantes hacen algunas prácticas en Coruña, y menos aún en Vigo); en este segundo ciclo se dan también algunas clases teóricas, en grupos de 50 ó 60 alumnos, impartidas por los médicos del Hospital CHUS de Santiago: así muchos alumnos renuncian a realizar las prácticas en otras ciudades, por incompatibilidad de horarios y por la necesidad de hacer continuos traslados; y tienen que alquilar piso en Santiago?
Los médicos que se forman en la única Facultad de Galicia son menos de los que necesitamos en nuestra Comunidad, y menos de los que nos corresponderían por población en relación con el total de España. Somos muchos los vigueses que hemos reivindicado y reivindicamos una Facultad de Medicina para Vigo, o al menos que el segundo ciclo de la carrera se imparta en Vigo. Y el dato de que gran número de alumnos de la Facultad de Santiago (el 37.5% de los últimos licenciados, según la orla) son de Vigo y de su área de influencia, apoyan que de una vez se tome (para empezar) la decisión de que en Vigo (la mayor ciudad de Galicia) se puede cursar de manera íntegra el segundo ciclo de Medicina. (Y también debería hacerse lo mismo en A Coruña). Esa medida beneficiaría a cientos de alumnos: tendrían su sede en Vigo unos cien alumnos por cada curso (un total de 300 cada año); y supondría con un importante ahorro económico para ellos y sus familias; y no ocasionaría gasto alguno para la Administración, ni para el Sergas ni para la Universidad, pues sólo supondría dejar de pagar un plus como tutores de alumnos y de prácticas a médicos del CHUS de Santiago, para pagárselo a médicos del Sergas de Vigo.
El centralismo de la Xunta de Galicia, que está produciendo un desequilibrio creciente entre la Galicia del norte y la del sur, con una discriminación -en muy diversos aspectos- cada vez más inaguantable hacia Vigo; y el caciquismo (y el egoísmo) de muchos profesores y médicos de la Universidad de Compostela, son los obstáculos a vencer. Las fuerzas vivas y los ciudadanos de Vigo debemos plantar cara a quienes nos perjudican y se comportan de manera tan injusta. Estoy seguro de que pronto tendremos Medicina en Vigo, que será un estimulante para nuestra sanidad (mejorará su calidad), para nuestra Universidad y para toda la ciudad. Y mientras tanto, el presidente Feijóo, todos los que le apoyan y todos los que por acción u omisión mantienen esta injusta situación, deben saber que les hacemos responsables del grave daño que nos están causando a cientos de ciudadanos (especialmente a alumnos de medicina y a sus familias) que tenemos la desgracia de no vivir en la provincia de A Coruña.
*Traumatólogo